En las zonas de montaña son normales las dificultades que afectan a las comunicaciones por carretera en los meses más fríos del invierno. Esto exige tomar unas medidas protectoras y correctoras para que permitan al vehículo un tránsito lo más seguro posible. Las más habituales para quien no dispone de ruedas especiales de invierno son las cadenas de nieve, adaptadas para la conducción en estas condiciones climáticas.

Las cadenas de nieve han evolucionado poco desde su creación a principios del siglo XX. En muchos países del norte de Europa su uso esta poco extendido al exigirse el uso de neumáticos especiales para el invierno. En España no es necesario llevarlas en el automóvil de forma permanente. Pero pueden ser requeridas legalmente por las autoridades para circular puntualmente según las condiciones existentes en el momento.

El buen uso de las cadenas de nieve

Por estos motivos es muy aconsejable tener una información básica sobre su uso y la mecánica de su instalación. Ahora existen unas fundas plásticas que cumplen la misma función. La instalación es más simple pues solo requiere cubrir la rueda desde la parte superior para después de un pequeño movimiento del coche someter la parte que antes estaba directamente en contacto con el suelo.

La instalación de las cadenas de nieve clásicas puede ser un poco más incómoda pero siguiendo los consejos que vamos a relatar aquí no debería ser ninguna molestia.

 

Estado de las carreteras.

Las cadenas para nieve consisten en una especie de pequeña malla o arnés unido a un cable de acero. Antes de nada debemos comprobar que la cadena está completamente libre de materiales como hielo o suciedad que impidan el movimiento flexible necesario para su instalación.

El cable de hierro completamente estirado se pasa por la parte interior de la rueda y se cierra en esta posición. Esta es la parte más incomoda de la operación pues supone acercarse a la parte más inferior del vehículo.

Después solo queda ir cerrando la malla de cadenas hacia la parte de fuera. Es muy importante centrar bien cada segmento sobre la superficie de la llanta para permitir el cierre completo y el ajuste.

En el mercado hay varias clases.

Las cadenas de nieve se instalan siempre en las ruedas tractoras del vehículo. Lo habitual es que correspondan a las dos ruedas delanteras. Si el vehículo tiene tracción a las 4 ruedas pueden llevar cadenas las cuatro pero suele ser suficiente hacerlo con las dos delanteras.

Las cadenas deben ser retiradas en el momento que la nieve desaparezca de la vía. Avanzar sin necesidad con ellas supone siempre su deterioro irreversible que puede resultar un problema cuando se requiera de nuevo su función. El transito con cadenas exige una conducción con velocidad limitada.

Con estos simples consejos será suficiente para salir del paso en el momento de requerir el desplazamiento con vehículo por vías heladas o con nieve. El resto será disfrutar de una jornada de turismo de aventura en cualquier rincón maravilloso del Pirineo Aragonés.

Consejos para el buen uso de las cadenas de nieve

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Autor artículo: CasaBiescas.es

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