Antes de que se estableciera la cárcel de Broto en la inmensa torre de piedra, está, primero formo parte de un sistema defensivo sobre el puente del río Ara que cobraba los derechos por su paso. Luego fue convertida en mazmorra a causa de los privilegios concedidos por los reyes a la junta del Valle de Broto. Después de establecida la cárcel en lo que anteriormente fuera una torre defensiva, los presos empezaron a llegar allí por cometer delitos en su mayoría relacionados con robo y contrabando de ganado en el valle.

Los vecinos del Valle de Broto concurrían a resolver sus pleitos a la Casa del Valle que estaba anexa a la cárcel, ella era la encargada de impartir la justicia en Broto haciendo que los responsables de sus delitos fuesen a purgarlos a la cárcel de Broto. Al parecer muchos de los residentes de esta cárcel fueron pastores, algunos de ellos provenientes de Francia, los cuales eran apresados por saltarse las fronteras para llevar a pastar su ganado. Igual que ellos, habían otras muchas personas más que purgaban condenas por delitos diferentes, las que también fueron desfilando por la cárcel de Broto entre los siglos XVI y XX. Pero entre todos ellos hay una serie de personajes que llaman mucho la atención debido a lo que hicieron dentro de esta cárcel, lo cual le ha servido para volverse más famosa todavía.

La torre tan sombría que albergaba a partir del siglo XVI la cárcel de Broto, tiene en algunos de sus muros muchos grabados como vestigio del arte de los presos.No se sabe a ciencia cierta cuánto tiempo pudieron durar apresados, pero llama mucho la atención el nombre de uno en particular: Miguel Guillén. Este hombre grabó con gran insistencia su nombre en los gruesos muros pintados de cal y recubiertos de hollín. A este señor y junto a Domingo Lacoma, Miguel Viñuales, José Pardina, Pasqual Borruel, Jose Grillo, Tomás de Lione, Gorge, etc, les son achacados los grabados que hay en varios muros de la cárcel, estos en su mayoría son dibujos de aspecto infantil con un toque de imaginería.

Los grabados que hicieron estos hombres con objetos puntiagudos sobre el hollín que cubría los muros de la cárcel de Broto, han tenido tanta relevancia que ha sido objeto de restauraciones promovidas por el ayuntamiento, puesto que son dibujos considerados muy especiales por su significado histórico y sentimental. Son tan únicos que han logrado despertar la fascinación de muchos curiosos que se acercan hasta Broto para tratar de descifrar sus mensajes.

Uno de estos dibujos a primera vista atrae mucho la atención por la imagen de una figura femenina, que bien podría hacer referencia a la virgen María. Entre otras imágenes también se destaca lo que pareciera ser una figura alada vestida con túnica y espada, esta se encuentra aplastando una serpiente lo cual hace pensar que corresponde a la imagen del arcángel San Gabriel.

Todas estas imágenes con sentido religioso solo demuestran la gran devoción que sentían estos reos por la fe católica, tal vez ellos utilizaban este tipo de grabados para tratar de expiar sus culpas confiando en que muy pronto llegaría el momento de su liberación.

Para algunos puede ser el lugar menos indicado para hacer una visita temática, pero hay quienes acuden allí por la importancia que tuvo este sitio para darle fin a las disputas entre Broto y la región francesa del Bareges, por el aprovechamiento de los pastos comunes del puerto de Gavarnie. Otros lo harán por las inscripciones que aunque no muy artísticas, son el reflejo de los pensamientos que rondaban en la cabeza de quienes habitaron la cárcel de Broto hace varios siglos.

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Autor artículo: CasaBiescas.es

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